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Libere En Cristo

Índice

    Prefacio Del Autor

  1. Los Asuntos Que Nos Ocupan
  2. Ley Y Principios
  3. ¿Que Es La Ley De Cristo?
  4. ¿Por Qué Es El Amor El Mandamiento Más Grande?
  5. Algo Más Grande Que La Ley
  6. Doctores De La Ley
  7. El Ejercicio De La Libertad Cristiana
  8. Evangelio Y Doctrina
  9. Nuestro Credo
  10. Falsos Maestros
  11. ¿Por Qué Denominarnos?
  12. Libres De Sectarismo
  13. Bautismo Sectario
  14. Religión En Forma De Pastel
  15. Adoración Por Demanda
  16. Libre Expresión: Nuestra Respuesta A La Gracia
  17. Reduciendo La Taza De Mortalidad
  18. Salvación En Diferentes Épocas
  19. Identidad De La Iglesia
  20. ¡Esta Lección me asusta!
  21. Sirvientes Que Se Convirtieron En Amos
  22. Flexibilidad En Organización
  23. Autónoma O Episcopal
  24. El Riachuelo Libre
  25. Lo Que Dios Requiere

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Capítulo 11


¿POR QUE DENOMINARNOS?


Cuando el Señor agrega los salvos a Su iglesia, Él no los hace parte de una secta o denominación. Ellos son la iglesia. Puesto que solo hay una iglesia, ésta no necesita un nombre. Dios no le dio alguno. Él no la denominó. Nombrar es denominar; denominar es nombrar. Una denominación es una clase o tipo que tiene un nombre específico. El dar a la iglesia un nombre es darle un rasgo denominacional.

Un nombre propio designa a una persona, lugar o cosa específica, tal como John Doe; Rochester, Texas; o Congreso. Los nombres propios deben comenzar con mayúsculas. Hombre es una clase común que nos distingue de animales, árboles, automóviles y metales. Generalmente podemos ser designados como personas, individuos y habitantes. Podemos ser descritos como inteligentes, moral, apasionados e inventivos. Ninguna de éstas designaciones o descripciones son nombres propios para el hombre, sea individual o colectivamente.

De la misma manera el termino “iglesia” distingue a los salvos de hoteles, bancos, corporaciones y sindicatos laborales. Otras designaciones tales como cuerpo, reino y familia, revelan su naturaleza. Sin embargo ninguna de éstas es un nombre propio para los salvos.

Los nombres son dados para identificar. Una persona desea ser distinguida de todas las demás personas. Por lo tanto acepta un nombre específico o propio. Su nombre puede ser Hook. Hay otros Hooks. Por eso acepta el nombre propio completo de Solomon Slaughter Hook. ¡Esto lo distingue de todos los demás! (Tal era el nombre de mi padre)

La iglesia, siendo una, no necesita nombre propio para ser identificada en el sentido de diferenciarla. Las sectas y divisiones tal vez se quieran identificar a sí mismas por la falta de identidad con la única iglesia. Así que se nombran (denominan) a sí mismas. Cuando nos denominamos a nosotros mismos, ¿Cómo podemos convencer a otros de que no somos una denominación? Cuando “Ponemos membresía” con un grupo que rechaza a otros en la iglesia universal, nos unimos a una denominación.

Si el Señor tuviera la intención de que el cuerpo de creyentes tuviera un nombre propio, seguramente Él nos lo hubiera dicho. Pero no lo hizo. El argumento de que iglesia de Dios, iglesia del Dios viviente, iglesia del primogénito, iglesia de Cristo e iglesia de los santos son nombres propios, no tiene fundamento y además confunde. Puesto que ningún nombre propio es dado a la iglesia, ¿Quien puede reclamar que un nombre sea más auténtico o bíblico que otro?

Algunos tratan de resolver el problema del nombre refiriéndose al cuerpo como la iglesia de Cristo, con una i minúscula. Es verdad que la palabra iglesia no está con mayúscula en el uso bíblico de la misma; de cualquier manera, no es usada en las escrituras como un nombre propio. Al poner iglesia de Cristo en el rótulo, en cartas membreteadas, y en el boletín viola la gramática básica. iglesia de Cristo está siendo usada como un nombre propio y nombres propios deben comenzar con mayúscula.

La aceptación del nombre Iglesia de Cristo ha sido promovida pero tal aceptación es de espíritu sectario. El nombre ha venido a tomar una verdadera resonancia. Oímos acerca de predicadores de la Iglesia de Cristo, literatura de la Iglesia de Cristo, colegios de la Iglesia de Cristo y bodas en la Iglesia de Cristo. En publicaciones leemos acerca de congregaciones que están especificadas como Iglesia de Cristo del Norte, Iglesia de Cristo del Este o Iglesia de Cristo del Oeste. ¿Que no es suficiente usar iglesia del Norte, o, si es el nombre completo aceptado por el grupo, Iglesia del Norte? Congregaciones individuales pueden ser designadas correctamente por su ubicación, sin algún nombre sectario.

Evidentemente Pablo estaba en la iglesia de Dios en Corinto cuando escribió: “las iglesias de Cristo os saludan”. Al enviar saludos de la iglesia de Dios en Corinto, ¿Estaba él enviando saludos de una iglesia de Cristo o de una Iglesia de Cristo?

Técnicas de escolasticismo han sido empleadas para sostener la lealtad al nombre Iglesia de Cristo. Los argumentos ideados mantienen que (1) la iglesia pertenece a Cristo; por lo tanto, debe llevar su nombre, (2) la iglesia es la desposada de Cristo, y la desposada siempre honra al esposo llevando su nombre (apellido).

La iglesia sí pertenece a Cristo, pero ¿Cual escritor inspirado usó tal cosa como argumento para sostener un nombre propio? ¿Hasta que punto se aplica esa regla? Mi perro me pertenece, pero no lleva mi nombre. La iglesia pertenece a Dios también. ¿De que manera se aplica la regla aquí? ¿Cuál de nuestros edificios tiene el nombre Iglesia de Dios?

Si la iglesia lleva el nombre del Salvador, será llamada la Iglesia de Jesús porque Su nombre era Jesús, no Cristo.

Mi esposa me honró al llevar mi apellido, pero no tenemos antecedentes en la Biblia de que alguna esposa haya llevado el apellido de su esposo. Hemos tomado una costumbre Occidental moderna y hemos tratado de hacer un patrón bíblico de ella. Las esposas aún no llevan el apellido de sus esposos en algunos países y culturas actuales.

El argüir que la desposada debe llevar el apellido del esposo es admitir que la iglesia debe tener un nombre propio que la denomine.

Mi esposa lleva mi apellido, pero no lo hizo hasta que nos casamos. Jesús y la iglesia están desposados pero no casados. Su desposada aún no le ha sido presentada (Ef. 5:25-28). Hemos sido invitados a sus bodas (Ap. 19:7-9; 21:2).

Si se ha de dar un nombre al cuerpo de los redimidos quedamos aún ante un problema. La palabra Griega ekklesia en tiempos antes del Cristianismo, designaba una asamblea regular del cuerpo de ciudadanos en una ciudad-estado libre, los cuales eran llamados fuera por los heraldos, para discutir y decidir asuntos públicos. Jesús tomó está palabra común para describir a aquellos a quienes El salvaría. El énfasis no está en de que o de donde fueron llamados, sino en el ser llamados para una asamblea. Las palabras Inglesas (y Españolas) más cercanas a una traducción adecuada son asamblea ó congregación.

Las asambleas designadas por su ubicación, pueden ser parte de la asamblea general o iglesia de los primogénitos. Tenemos amplios precedentes escriturales para designar a las congregaciones por su ubicación.

No tenían problemas de identidad en el primer siglo. Nosotros tenemos el problema denominacional en nuestros días. ¿Por que añadir al problema denominándonos? Deje usted que los que quieran distinguirse de la iglesia universal tomen nombres distintivos. Pero si somos parte de la iglesia universal. ¿Por que diferenciarnos de ella? El problema está en que no existe una iglesia organizada que tenga la verdad en su totalidad. Todos nos unimos a algún grupo que está corto de ser el cuerpo en su plenitud.

Los nombres que por mucho tiempo han sido honrados, no se pueden cambiar repentinamente. La reforma nunca se ha llevado a cabo con facilidad. Nunca ha sido muy fácil hablar donde la Biblia habla y el llamar a las cosas Bíblicas por sus nombre Bíblicos.